Es un plato que huele a campo según sale del horno .Los contramuslos se doran lentamente con su piel crujiente mientras el romero y el tomillo se adhieren a la carne y impregnan el pollo con su aroma por dentro. El limón aporta la chispa fresca que lo hace ligero, y las hierbas, visibles sobre la piel dorada y crujiente , lo convierten en un plato muy sabroso.
PREPARACIÓN
- Precalentar el horno a 200ºC, con calor arriba y abajo.
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Salpimentar los contramuslos por ambos lados y colocarlos en una fuente de horno con la piel hacia arriba.
- Adobo: preparar el aliño mezclando en un cuenco el AOVE, el zumo y la ralladura de limón y el ajo laminado. Impregnar los contramuslos con esta mezcla, y repartir bien por toda la superficie. Repartir el romero y el tomillo entre las piezas, dejar algunas ramitas sobre la piel para que se adhieran y queden a la vista al servir. Dejar en adobo unos 30 minutos.
- Hornear durante unos 40-45 minutos tapados con papel vegetal pasado ese tiempo destapar hasta que la piel esté bien dorada y crujiente y la carne, jugosa por dentro. A mitad de cocción riega el pollo con sus propios jugos para que no se reseque y se concentre el sabor.
- Sacar del horno y dejar reposar unos minutos antes de servir. Acompañar de una patatas asadas o una ensalada verde fresca.