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¿Cuáles son las frutas de verano?

10 junio , 2019

Las frutas y verduras son alimentos frescos y naturales, esenciales en una alimentación saludable. Son la mejor y más variada fuente de vitaminas y minerales y contribuyen a la hidratación diaria del cuerpo.

Es importante elegir frutas de temporada, pero ¿Cuáles son las frutas del verano?

La naturaleza proporciona una serie de alimentos diferentes en cada estación del año y para los meses de calor se pueden encontrar muchas frutas frescas, coloridas y por lo general ricas en agua y betacarotenos.  Elegir la fruta adecuada puede convertirse en una pieza clave para sobrevivir el verano, ya que de manera natural nos ayuda a mantenernos hidratado. Algunas frutas de verano son:

El color rosado de su pulpa se debe a la presencia de licopeno, que es un pigmento con capacidad antioxidante. Es una de las frutas con mayor contenido de agua (93 %), por ello su valor calórico es muy bajo (apenas 30 calorías por cada 100 gramos). Es ideal para combatir la sed.
Ofrece calcio, magnesio, potasio y muchos antioxidantes. El albaricoque es rico en vitaminas A y C, y minerales como el potasio, calcio y magnesio y destaca por su contenido en betacaroteno y taninos. Es ideal en los niños, ya que ayuda en el crecimiento óseo, en los tejidos y en el propio sistema nervioso de éstos. Posee un gran poder laxante y ayuda contra la hipertensión y la gota.
El mango, considerado el “rey de las frutas” en la India, es una excelente fuente de betacarotenos, aportan cantidades importantes de vitamina C, además de suministrar potasio, magnesio y fibra. Es una fuente excelente de vitamina A, buena fuente de fibra, ácido fólico, vitaminas B, C y E.
Favorece en la prevención de enfermedades crónico-degenerativas y contribuye a la formación de colágeno. Es fuente de vitaminas y minerales, contribuye al buen funcionamiento del aparato digestivo y a mantener la línea por sus propiedades diuréticas. Rica en hidratos de carbono de absorción lenta, posee proteínas vegetales y abundante en potasio, yodo y vitaminas A, B y C.
Favorece el tránsito intestinal gracias a sus aportes de fibra. El melocotón es rico en fibra y agua y tiene un alto contenido en carotenos. Su punto fuerte es su contenido en betacaroteno (provitamina A) y vitaminas C y E, de las que aporta cantidades significativas. En cuanto a minerales, aporta potasio, que lo convierten en un buen diurético y hierro (antianémico). El contenido en agua es muy elevado y sus grasas prácticamente nulas, lo que explica su bajo valor calórico (35 y 45 calorías por cada 100 g).
Su gran contenido en vitamina E lo hace una fruta con factores protectores contra el cáncer de pulmón, de mama y de próstata. Su bajo aporte en calorías y azúcar, así como su alta cantidad de agua, lo hace una fruta recomendada para niños, adultos e incluso para personas con diabetes. Su alto contenido en potasio (y bajo en sodio) potencia su acción diurética y favorece la eliminación de líquidos, contribuyendo a la prevención de enfermedades cardiovasculares, edema, hiperuricemia y gota.

 

La importancia de consumir fruta de temporada

Hoy en día nos hemos acostumbrado a tener a nuestro alcance cualquier fruta y verdura en cualquier época del año. Hemos olvidado que consumir los alimentos en temporada, cultivados cuando les toca, tiene una razón de ser.

Un motivo fundamental es que las frutas y verduras de cada temporada nos ofrecen los nutrientes (vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes…) que necesitamos para protegernos en esa estación, en ese momento del año. Por tanto, fortalecen nuestra salud. La naturaleza es sabia y nos ofrece en cada estación lo que necesitamos. En invierno, necesitamos más dosis de vitamina C para reforzar el sistema inmunitario, y para eso la naturaleza nos ofrece naranjas, kale, coliflor o kiwis. En cambio en verano, necesitamos más agua y betacarotenos para proteger la piel por lo que nos ofrece la sandía, el melón, la zanahoria o el mango.

Mayor calidad y responsabilidad

El beneficio directo que percibimos al respetar la temporada de un alimento y de su zona, es el sabor. Los alimentos naturales de temporada aportan sabores, aromas y texturas genuinos gracias a haber sido cultivados con el clima que les corresponde y poder completar su ciclo natural. Se recoge en su punto óptimo de maduración por lo que es más sabrosa que la que va a ser transportada, que se recolecta verde y madura de forma artificial.

Pero además estamos siendo responsables con el entorno al consumir lo que la tierra nos ofrece desde la proximidad. Hay que ser conscientes de que cada zona posee un clima y una tierra de cultivo y es muy importante respetarlos y ayudar a su desarrollo. 

 

Ya vemos que son muy buenas las razones que fundamentan la elección de alimentos de temporada y que podemos obtener muchos beneficios con su consumo no sólo a nivel individual sino también a nuestro alrededor.

 

 

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