DEHESA EL MILAGRO · NAVIDAD
Jarrete de añojo asado
con Demi-glace La Campana
Hay platos que evocan el sabor de la cocina tradicional y convierten cualquier comida en una ocasión especial. Nuestro jarrete se cocina lentamente a baja temperatura, en su propio jugo, para conseguir una carne extraordinariamente tierna y llena de sabor.
Una propuesta perfecta para disfrutar en familia o sorprender a tus invitados esta Navidad.
Recomendado para 10 personas
Sabor y textura
El jarrete tiene el sabor de un asado tradicional: marcado, intenso y muy sabroso. Su cocción a baja temperatura le proporciona una textura extraordinariamente tierna, similar a la del morcillo de un guiso cocinado lentamente, hasta conseguir una carne que prácticamente se deshace en la boca.
Ideas para acompañarlo
El paquete incluye puré de patata y salsa de asados, dos acompañamientos perfectos para disfrutar de todo el sabor del jarrete.
Si quieres completar la propuesta, te recomendamos nuestra Calabaza Asada, ya troceada y lista para calentar. Su dulzor natural combina especialmente bien con la intensidad de la carne.
Una guarnición fresca para equilibrar
Para aportar frescura y contraste al plato, te proponemos una sencilla ensalada de col crujiente con aliño de mostaza. Es fácil de preparar y su punto ligeramente ácido equilibra a la perfección la intensidad y suavidad de la carne asada.
Cómo presentarlo en la mesa
Te proponemos servirlo en una fuente de color vivo, que haga resaltar los tonos y texturas de todos los ingredientes. Distribuye alrededor el puré de patata y los trozos de calabaza asada, y acompaña con la salsa de asados bien caliente.
El resultado será un plato generoso, lleno de matices y, sobre todo, ¡todo un disfrute sensorial!
Un último consejo
Añade unas ciruelas pasas a la propuesta y sírvelas junto al puré de patata y la calabaza asada. Su dulzor aportará un contraste delicioso con el sabor intenso del jarrete y dará al plato un toque especial y muy navideño.
Preparación y cocción
El jarrete se envasa con sal y se cocina al vacío a baja temperatura, a 75 °C durante 10 horas. Este proceso permite que la carne se cocine lentamente en su propio jugo, consiguiendo una textura muy suave y melosa, hasta el punto de desprenderse del hueso sin esfuerzo.
Para disfrutarlo en casa, sigue las indicaciones de calentamiento que encontrarás en el envase. Sirve la carne caliente junto con su salsa y los acompañamientos elegidos.